Pionero del Jiu Jitsu Brasileño en España, profesor de Grappling y Sambo, precursor del Grappling Policial.
Desde hace más de 43 años entrego mi vida al Jiu Jitsu Brasileño, al grappling y al sambo. He tenido el privilegio de aportar al desarrollo del grappling policial en España, así como de competir y entrenar junto a grandes figuras mundiales, lo cual ha moldeado mi comprensión profunda del arte marcial más allá de la técnica.
Valoro mucho el Concilio de Maestros porque crea un espacio serio, auténtico, donde los verdaderos valores marciales —disciplina, respeto, coherencia— prevalecen sobre lo superficial.
Este trabajo de reconocimiento, aglutinación y promoción de maestros reales es imprescindible para mantener viva la esencia de las artes marciales en nuestro país.
En la actualidad, muchas Artes Marciales han perdido parte de su esencia tradicional y filosófica. La sociedad de la información ha influido en ello: hoy en día cualquiera puede darse a conocer como Maestro, incluso sin una verdadera trayectoria, sin historia ni formación sólida, y en poco tiempo llegar a ser más popular que auténticos referentes del Arte Marcial.
Frente a esta situación, el Concilio de Maestros de las Artes Marciales de España se erige como la única institución dedicada al estudio, la investigación y el reconocimiento de los auténticos valores de los Maestros. Aquellos que, con esfuerzo, sacrificio y una vida de entrega, han convertido su disciplina en un ejemplo de constancia y principios, transmitiendo un legado que merece perdurar generación tras generación.
Como representante de una institución llamada Jiu Jitsu Gracie, es muy importante para mí transmitir a todo el mundo la importancia que tiene una comisión de maestros como esta. En el sentido de hacer más seria y responsable las enseñanzas de todas las personas que trabajan en las artes marciales.
Me acerco peligrosamente a los 50 años de práctica en Karate al que me he dedicado en cuerpo y alma.
La existencia del Concilio de Maestros es un gran acierto y grande es el espíritu que persigue, ya que sin distinción de sistemas ni de organizaciones lo que busca es el mantenimiento esencial de valores, que todo practicante de artes marciales debería no solo conocer, sino trasladarlo a su vida cotidiana y actuar según sus bases.
En el 2018 tuve el honor de ser condecorado con la Estrella de Oro del Concilio de Maestros junto a grandes y admirados profesionales de muy diversas disciplinas.
Dada la gran labor que realiza esta institución en pro del prestigio de la Artes Marciales, le auguro toda suerte de éxitos a esta nueva iniciativa, que sin duda redundará en una mejor difusión y comunicación entre la GRAN FAMILIA MARCIAL.
Muchísimas gracias de corazón por contar conmigo.
Estoy unido al estudio, práctica y enseñanza de las artes marciales desde 1973.
También he escrito múltiples libros y cientos de artículos para diversas revistas especializadas. Las artes marciales han sido enormemente importantes en mi vida y me han dado momentos excepcionales, uno de ellos fue cuando fui condecorado con la Gran Medalla del Concilio de Maestros.
Necesitamos organizaciones que fomenten los verdaderos valores de las artes marciales, imprescindibles para todos los practicantes que hemos gastado gran parte de nuestra vida en los tatamis.
Después de casi 43 años de práctica del Taekwondo y de haber estado presente como competidor y técnico en todos los escenarios deportivos posibles, el arte marcial sigue siendo la esencia de mi camino.
Los cinco principios filosóficos del Taekwondo ( cortesía, integridad, perseverancia, autocontrol y espíritu indomable) están presentes en el Concilio de Maestros, institución que se ha ganado el prestigio y respeto internacional y cuyo objetivo es mantener el espíritu marcial y la autenticidad en las artes marciales y de sus verdaderos maestros.
Haciendo mío, el mensaje de un maestro de karate que aquí también expresa su opinión copio y lo traslado pues pienso exactamente como él.
El concilio de maestros es un gran acierto y grande es el espíritu que persigue, ya que sin distinción de sistemas ni de organizaciones lo que busca es el mantenimiento esencial de valores, que todo practicante de artes marciales debería no solo conocer, sino trasladarlo a su vida cotidiana y actuar según sus valores.
Un saludo grande para todos los que forman parte del concilio de maestros
El Concilio de Maestros de las Artes Marciales representa profesionalidad, honestidad y compromiso con la auténtica esencia del mundo marcial. Su labor constante en pro del buen nombre de los maestros y de las Artes es admirable.
Conozco en profundidad al Concilio y a su Presidente, el Sr. Alfonso Acosta, a quien tengo mi respeto y admiración.
Gracias por estar ahí y mantener vivo el camino honesto de nuestras Artes.
En el año 2018 fuí galardonado con la Gran Medalla del Concilio de Maestros de las Artes Marciales de España.
Cuando me nominaron para estos premios me quedé bastante sorprendido ya que en el pasado otras organizaciones también quisieron galardonarme.
Decidí aceptar este premio despues de investigar y comprobar personalmente sobre la veracidad y seriedad de esta organización.
Antes del primer año de la Gala del Concilio, me llego una carta comunicándome que había sido nominado para recibir una distinción. Me llenó de satisfacción esa carta y acepte con mucho orgullo. Con los años me di cuenta de mi gran elección por pertenecer un grupo de maestros de verdad, de los que tengo mucho que aprender, pero sobre todo, que viendo como están los tiempos, con tanto maestros jóvenes “en serie”, necesitaba verme al lado de maestros en serio. Gracias por contar conmigo todos estos años…
Wulín era según la tradición china el concepto bajo el que se agrupaban todas las escuelas y filosofías. En una sociedad donde el honor y la palabra dada eran algo consagrado basado en los antiguos conceptos chinos de caballería.
El Concilio de Maestros de España ha rescatado este concepto maltratado por esos maestríllos de la charlatanería, dándonos un lugar propicio para estar juntos y defender los valores que heredamos del pasado y de nuestros maestros.
El auge en el mundo de las Artes Marciales en los últimos 50 años ha sido espectacular.
El nacimiento de nuevas disciplinas que ha veces se replican, con pocas diferencias, y dentro de ellas surgen varías asociaciones,
hacen que surjan por doquier maestros que no tienen el nivel necesario tanto técnico como humano.
Por ello es necesario un espacio donde podamos valorar con un criterio serio y honesto nuestro trabajo diario, en post de las Artes Marciales.
Y así con estas premisa nace el Concilio de Maestros, con el fin de darle a los maestros con suficiente calidad y nivel de conocimientos, su valor merecido.
Por ello ánimo a su presidente sr. Alfonso Acosta a seguir con esta magnifica labor y agradecerle su compromiso con las Artes Marciales.
Tras 22 años de carrera deportiva y sintiéndome un referente para much@s practicantes de Artes Marciales y deportes de contacto, ahora como entrenadora transmitiendo mis experiencias y valores que aporta el Muay Thai.
Gran cariño y admiración por el Concilio de Maestros donde su comisión decidió concederme la Estrella de Oro del Concilio de Maestros, lo cual supuso para mí una enorme satisfacción.
Siento un gran respeto y admiración por esta institución cuya dedicación se centra en reconocer y resaltar la trayectoria y valía de muchos profesionales.
Gracias por esta mención, gracias por existir y gracias por acompañarnos en este camino mágico que son las Artes Marciales.
